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En los últimos 20-30 años la prevalencia de enfermedades alérgicas en la infancia (dermatitis atópica, asma y rinoconjuntivitis) ha aumentado de forma considerable en los países industrializados. "De hecho, en España, la cuarta parte de los niños menores de 14 años ya padece una enfermedad alérgica, principalmente rinoconjuntivitis, asma, dermatitis atópica y alergia a alimentos", explica la doctora Belén de la Hoz, alergóloga del Hospital Ramón y Cajal y una de las expertas que participarán en el próximo Congreso de la Sociedad Europea de Alergología e Inmunología Clínica que se celebrará en Barcelona del 7 al 11 de junio.
Precisamente, dada la relevancia y repercusión de las enfermedades alérgicas en la población infantil en nuestro entorno, éste será uno de los temas principales que se abordarán en la próxima edición del Congreso de la Academia Europea de Alergología. "Las enfermedades alérgicas en la infancia por su frecuencia, comorbilidad y su impacto en la calidad de vida del paciente y la familia suponen una carga económica y emocional que no sólo repercute en el propio niño, sino también en su entorno, además suponen un gasto para la sociedad", apunta la doctora De la Hoz.
Asimismo, esta especialista añade que "a partir de los años 60 el incremento de estas enfermedades en los niños ha sido explosivo. En especial, la prevalencia de asma en niños y adultos jóvenes se ha triplicado o cuadriplicado en la mayoría de los países industrializados".
PRIMERAS MANIFESTACIONES
En este sentido, la mayoría de los investigadores coinciden en afirmar que existe una compleja interacción entre los genes y los factores ambientales. Esta vinculación podría regular la aparición y manifestación de la sintomatología alérgica. Los expertos denominan atopia a esa predisposición a padecer rinitis, asma y dermatitis atópica asociada a la producción de IgE específica frente a alergenos.
Los estudios han demostrado que un niño con dermatitis atópica y con antecedentes familiares de atopia aumenta las posibilidades de que éste llegue a desarrollar asma. "Cuando uno de los progenitores es alérgico, aumenta el riesgo de que su hijo padezca rinitis o asma alérgico y este riesgo se incrementa, aún más, cuando son los dos progenitores alérgicos. Según estudios a largo plazo hasta el 80% de niños alérgicos a leche o huevo en los dos primeros años de la vida desarrollaran una enfermedad alérgica respiratoria a partir de los tres años de vida", explica la doctora De la Hoz.
Asimismo se ha descrito que la enfermedad inmunológica comienza ya en la época fetal. Algunos estudios epidemiológicos señalan que el 21,4% de los individuos asmáticos sufrió el episodio de broncoespasmo en los primeros doce meses de vida. Por lo tanto, desde el nacimiento el individuo alérgico presenta una característica atopica.
De este modo, "marcha alérgica" es un término que pretende definir la historia natural de las enfermedades alérgicas que siguen la secuencia de sensibilización, aparición de los síntomas, persistencia de éstos durante unos años o décadas y, en ocasiones, tendencia a la remisión con la edad.
"Se estima que el primer marcador clínico de alergia es la aparición de la dermatitis atópica, en los primeros meses de la vida. Así, se estima que el 57% de los casos de dermatitis atópica aparecen en el primer año, el 87% a los cinco años y sólo el 2% se manifiestan después de los 20 años". La alergia a la leche de vaca se inicia , en muchos de los casos, con la introducción de la lactancia con fórmula adaptada, y es junto al huevo la causa más frecuente de alergia antes de los dos años de vida. Las reacciones alérgicas a los alimentos en el lactante pueden ocurrir en cualquier momento de la introducción de alimentos. Por esta razón, no tiene base científica iniciar un estudio alergológico a partir de una determinada edad del niño. Éste debe comenzar cuando aparezcan las primeras manifestaciones de alergia, de forma independiente de su edad, explica esta especialista.
Asimismo, ciertos estudios indican que el desarrollo de sintomatología respiratoria de etiología alérgica es más frecuente en aquellos niños con dermatitis atópica de inicio temprano. Mientras que, éstos indican que la evolución natural al asma es variable. "Se estima, según series, que entre el 20% y el 80% de niños con dermatitis desarrollaran asma", apunta la doctora De la Hoz, "por tanto, la conclusión unánime de estos estudios se centra en la recomendación de estudiar la reactividad bronquial en pacientes atópicos con el fin de prevenir un asma manifiesta. Recientes trabajos refieren que entre un 25-43% de la población infantil que padece rinitis alérgica desarrollaran asma en el curso de 8-10 años de la enfermedad".
TRATAMIENTO DE LA ALERGIA EN LA INFANCIA
El abordaje del niño alérgico requiere un tratamiento integral y "para ello, los mejores especialistas son el pediatra de área y el alergólogo. Éste último es el especialista adecuado para realizar un diagnóstico del niño alérgico que va a permitir un tratamiento más adecuado. Por lo tanto, es indispensable su consulta en cualquier niño que manifieste una dermatitis atópica, alergia a alimentos, asma y rinitis desde sus inicios".
En España, según en el informe Alergológica, elaborado por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), el 35% de los niños menores de 14 años acudían a consultas de alergia por rinoconjuntivitis; el 56% por asma; el 12% por dermatitis atópica y un 17% por alergia a alimentos.
Respecto al tratamiento en la población infantil, la inmunoterapia específica o vacunación con alérgenos se considera eficaz en esta franja de edad con un nivel de evidencia científica adecuado para el tratamiento de la rinitis, conjuntivitis y asma alérgico por pólenes, ácaros, hongos y epitelios.
Según las guías internacionales, la edad de inicio de la inmunoterapia se recomienda a partir de los 5 años de vida. Aunque, cada vez hay más resultados positivos en niños que inician inmunoterapia a partir de los 3 años. "En los niños es donde más eficaz podría resultar un tratamiento preventivo como la inmunoterapia, que evita nuevas sensibilizaciones o incluso la progresión de la enfermedad. En este sentido, el trabajo prospectivo PAT (Preventive Allergy Treatment) señala que el tratamiento con inmunoterapia reduce el riesgo de presentar asma bronquial en niños con rinitis alérgica", apunta la doctora De la Hoz.
En cuanto a los avances en el tratamiento de la enfermedad alérgica, "en los últimos años, la introducción de los antileucotrienos, ha mejorado el arsenal terapeútica frente al asma en edad pediátrica. Además, se conoce y se ha estudiado más la seguridad de los corticoides inhalados. Respecto a la dermatitis atópica se ha avanzado en el tratamiento con moduladores de la respuesta inmunológica como son el pimecrolimus y tacrolimus aplicados de forma tópica y co-adyuvantes de los corticoides tópicos", concluye esta especialista.
Europapress
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